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Respuesta a un comentario (updated)

Sin título-1
Con la respuesta de Roberto, que reproducimos a continuación porque es justo hacerlo, damos por terminado este intercambio que demuestra que el diálogo objetivo, aún entre los que tenemos distintas apreciaciones del tema, es posible y fructífero.

Sr.Rogelio
No estoy encontra del Blog ni de sus comentarios y como le explique que respecto sus comentarios como tambien los de todos veteranos que hoy aportamos parte del testimonio de aquella epoca , la cual marco para siempre en nuestras almas las historias vividas en nuestras juventud.
Tampoco en mis comentarios le acoso de tapar las verdades alli ocurrida, pero se tergiversa muchos hechos de las historias vividas, acciones , combates,ect.
Me gustaria y fuera mucho mas importante para todo el lector , que cada pasaje de esta guerra se explique ,documente neutralmente y basados en echos reales .
Naturalmente una parte muy grandes de todos los comentarios aqui estan basados en echos reales o historias ocurridas en realidad , pero hay muchas realmente que no estan en el contenido de la verdad.
Este Blog para nosotros los que alli estubimos es de muy inportancia , es lo unico que alli ganamos ,como joven que partimos a luchar en un mundo desconocido y sin algun interes ni experiencia alguna , otra cosa no ganamos en realidad.
En este Blog hoy podemos escuchar cada experiensia de cada veterano en su punto de vista y de todos los extremos del pais Angolano.

Les saludo cordialmente

Roberto
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El comentario(textualmente):

havanaluanda , como ya le explique una vez , su odio al regimen o dictadura como usted le llame , no a dejado curar sus heridas , permanece dentro de su espiritu y sentimiento por muchos anos, cuando encontre su blog , tube una alegria inmensa ,pero poco a poco e perdido el interes de escrivir y leer el mismo.
La verded no hay que tratar de taparla , aunque duela y sea injusta , en sus comentarios que siempre he leido y respecto, son siempre dirigidos en contra de nuestra moral como veterano y incluyendo la suya misma.
Saludos cordiales
Robertos

La respuesta:

Sr. Roberto:

No sé a qué se refiere usted cuando habla de “nuestra moral como veterano”. Cuando estaba en el ejército escuchaba hablar mucho de “la moral combativa de las tropas”. Para “elevar” esa moral nos obligaban a escuchar programas como “Información política” o nos arengaban sobre el internacionalismo proletario y la maldad innata del imperialismo norteamericano. Ahora mi moral es más alta: comprendo que fui engañado, utilizado y que nos mintieron sobre muchas cosas, pero eso me da ánimos para exponer las injusticias que, en su momento denunciamos pero que nunca tuvieron en cuenta los organizadores de la guerra. Nunca disparé contra nadie que no estuviera disparando contra mí, no cometí abusos, no cometí delitos. Fui un mercenario, pero sin tener conciencia de ello. Duermo tranquilo. Deseo que usted también pueda hacerlo.

Quien trata de tapar la verdad es el gobierno cubano, no este blog, señor Roberto. Lamento que esté usted tan confundido que no lo entienda, como tampoco esté muy claro en cuanto a la legitimidad de llamarlo “dictadura”.. En cuanto al odio: desde pequeño ese régimen me obligó a gritar todos los días: “¡Pioneros por el comunismo, seremos como el Ché!” Como el Ché Guevara, no como Martí, o Céspedes, o el Padre Varela. Como el asesino que afirmaba: “Debemos convertir al hombre en una fría y selectiva máquina de matar. Un pueblo sin odios no puede triunfar.” Jesús de Nazareth puso la otra mejilla y perdonó a los que lo crucificaron. Pero yo no soy Jesús… y los niños cubanos siguen obligados a gritar lo mismo cada día.

Lamento que haya perdido el interés en este blog. Ahora recibimos cada día ocho veces más visitantes que cuando lo abrimos, en octubre de 2009.

Saludos.

Rogelio

La historia (4). Julio de 1975: Medias verdades

Ford y Brezhnev, un año antes

Julio 18 de 1975: El presidente Gerard Ford aprueba la ayuda encubierta de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) a la UNITA y el FNLA. En los cinco meses que dura la operación unos 39 millones de dólares en armas y logística son enviados a los movimientos contrarios al MPLA. Esto es lo que generalmente escriben historiadores a lo Piero Gleijeses y es una verdad a medias. Lo que callan: que desde mucho antes los cubanos y los rusos, entre otros, estaban proporcionando ayuda no tan encubierta al MPLA, y que Moscú gastaría en ese apoyo mucho más que los 39 millones de la CIA, y que mientras el armamento norteamericano consistía en armas y equipos obsoletos de la II Guerra Mundial, los rusos pondrían en Angola lo más sofisticado de su arsenal.

Veteranos cubanos de la guerra de Angola: peor que los perros (1)

Datos de un único municipio de los más de 114 que tiene la isla. Sólo la punta del iceberg. ¿Qué pasa en el resto?

Exterior de la vivienda de Julio Castillo

Julio Castillo Gómez tiene actualmente 48 años y seis hijos. Es veterano de la guerra de Angola, donde combatió desde 1985 hasta la retirada de las tropas cubanas en 1989. Vive en Calle 4 #9 en el reparto Mariana de la Torre, en Santiago de Cuba. Estas son imágenes de la vivienda que comparte con sus hijos. Es miembro de la ACRC (Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana), organización que supuestamente debe defender los derechos de los veteranos y que preside el General Samuel Rodiles Planas. Julio Castillo ha pedido ayuda para mejorar su vivienda -materiales de construcción, créditos- a la propia ACRC, los gobiernos municipales y provinciales, el Partido Comunista, Raúl y Fidel Castro, sin que hasta hoy se le haya dado respuesta alguna. ¡Vergüenza debiera darles a los que todavía ensalzan la ingerencia cubana en Africa!

Detalle de la vivienda

Investigación de Aplopress http://www.aplopress.com/
Reproducida por Café Fuerte http://www.cafefuerte.com
Para más información: Walter Clavel Torres, Sub-Director APLOPESS
walterct22@yahoo.com/ Teléfono: 53-52613081

FAR-ETA-Angola-Cuba?

Elena Bárcena Argüelles, alias “Neska”, José Ignacio Etxarte Urbieta, “Garbi” y Javier Pérez Lekue, “Niko”, tres figuras “históricas” de la banda terrorista ETA, han sido detenidos en Venezuela. La embarcación de la que escapaban de Cuba fue a encallar en la isla Los Roques, en territorio venezolano. Unos están acusados ante la justicia española de asesinatos, secuestros y asaltos armados, entre otras “revolucionarias” acciones. Después de permanecer durante más de veinte años en Cuba en condición de “retenidos” por el delito de entrada ilegal –según la versión de la cándida o mal intencionada prensa liberal española- decidieron abandonar la isla-cárcel. Lo cierto es que no se encontraban en ninguna cárcel sino en sus domicilios, hacían vida normal y se paseaban por las calles de La Habana con libertad de movimiento, pero imposibilitados de abandonar la isla. Y lo interesante: Neska y Garbi arribaron a Cuba procedentes de Angola en 1986: al escapar de su confinamiento en Cabo Verde pasaron a Angola y allí obtuvieron protección de las tropas cubanas, que los enviaron a La Habana (¿?).

Recién escrita esta nota llega la “salomónica” noticia. Chávez ha decidido devolver los balseros etarras… a Cuba. La prostituída política española y su prensa, por otra parte, se han conformado con decir que los terroristas están “bien vigilados”… en Cuba.

Sobre el Capitán Balsinde Arteaga

Fuerte de Massangano

Balsinde, que pertenecía a las Tropas Especiales del Minint, llegó a Angola alrededor de marzo de 1975, formando parte del primer grupo de instructores militares cubanos, bajo el mando del Comandante Luis Estebanell Díaz. Estos instructores tenían la misión de entrenar a las fuerzas del MPLA en la asimilación de la técnica militar rusa. Balsinde fue colocado al frente del grupo de instrucción en el fuerte (viejo enclave militar portugués) en Massangano, en Kuanza Norte, a unos 100 kms de Luanda. Aún cuando el Almirante Leonel Cardoso había aceptado la presencia militar cubana, las cosas se les fueron tan de las manos a los portugueses, que en abril el General Silva Cardozo barajaba la opción de retomar militarmente el fuerte.

Para septiembre de 1975, fecha de la muerte de Balsinde, ya Sudáfrica había detectado la presencia de unos 500 instructores cubanos en las cercanías de Benguela y había también ocupado las instalaciones hidroeléctricas compartidas con Angola en Ruacaná. En Portugal continuaba la agitación política y militar en vísperas de un nuevo cambio en el gobierno y en Angola se agudizaba la fractura entre los tres movimientos políticos principales, enfrascados en una abierta guerra civil.

Según las escasas y fragmentadas informaciones disponibles, Balsinde fue capturado y muerto por fuerzas que combatían al MPLA y los cubanos, casi con toda seguridad pertenecientes al FNLA de Holden Roberto.

Que citemos textualmente la nota biográfica “oficial” no significa que la consideremos cierta o compartamos lo expresado en ella. De entrada señalamos la incongruencia entre la fecha de su muerte (1975) y la de su ingreso en el partido comunista (1979, ¿post-morten?). ¿Cómo pudo la parte cubana, en medio de las especiales circunstancias del momento, precisar con exactitud que fue capturado por el SADF, llevado a Sudáfrica (¡), torturado (¡) y como si fuera poco, saber que murió sin decir nada?

Los que vivieron aquella época en aquel lugar saben de qué estoy hablando. Ni el ejército sudafricano, ni el cubano, hay que reconocerlo, torturaban o maltrataban abiertamente a los prisioneros. No, al menos, regularmente ni como política establecida. De los movimientos guerrilleros, de los tres, sí podía esperarse cualquier cosa. Eso bien lo sabían los miembros de la UNITA y el FNLA que preferían entregarse a los cubanos que caer en manos del MPLA.

Gracias a los que han comentado la nota sobre la muerte de Balsinde, que en paz descanse. Recomiendo leer los comentarios de Eduardo y José Antonio.

Mercenarios (1?)

Mercenarios: Unos sí, otros no...

Luego de la retirada cubana en 1989, el gobierno de Dos Santos solicitó los servicios de una agencia de seguridad más o menos sudafricana llamada Executive Outcomes. Esos mercenarios retomaron los campos petroleros de Soyo ocupados por la UNITA. Nadie pone en duda que eran mercenarios.

Nadie pone en duda que los pocos blancos y extranjeros procedentes de Inglaterra, Estados Unidos, Francia, Agentina o Portugal, que combatieron al lado del FNLA, la UNITA y el FLEC, eran mercenarios.

Hay mucha tela por donde cortar en el tema del uso del término “mercenario”. Hay definiciones académicas, jurídicas y extensos trabajos que pueden ser fácilmente consultados en la internet (es decir, fuera de Cuba, en la isla hay que ceñirse a lo que la propaganda oficial nos ha inculcado al respecto). No pretendo abordar sino una pequeña y personal arista del asunto, que es demasiado extenso para mi tiempo y las pretensiones de este blog.

Nos inculcaron que los mercenarios eran racistas, aventureros, personas sin valor que apenas combatían sólo porque les pagaban enormes sumas de dinero o los drogaban o les permitían cualquier tipo de desmanes. Y para justificar nuestra presencia en terrenos totalmente ajenos, nos adjudicaron el término “combatiente internacionalista”. A Angola fueron unidades regulares de ejército cubano. Pero a otros lugares (y a Angola antes de finales de 1975) no fueron unidades regulares, sino componentes de ese gran ejército, cargado de odio, en que Castro convirtió a todo hombre o mujer en edad militar. Por lo que algunos ha encrito en los comentarios: 1. No fuimos mercenarios porque formábamos parte de unidades militares regulares. 2. No fuimos mercenarios porque no cobramos un sueldo respetable por combatir.

Entonces: algunos “combatientes internacionalistas” eran mercenarios porque no formaban parte del ejército regular (desde Venezuela, Argelia, Santo Domingo, etc, hasta el Congo, Bolivia y Nicaragua). Y otros no.

Entonces: no éramos mercenarios porque apenas nos pagaban los $7.00 del SMO o nos pagaban el salario completo de nuestro puesto de trabajo… sin trabajar en él, por practicar el “internacionalismo proletario”.

Entonces: si Executive Outcomes o los contratistas norteamericanos en Irak, o los gansos de Michael Hoare son llamados por un gobierno para pelear a su favor, son mercenarios. Si en cambio es llamado el ejército de un país extranjero y ajeno al conflicto, es “internacionalismo proletario”. Si se le paga a Executive Outcomes es la paga del mercenario, si se recibe un beneficio por cuidar los pozos petroleros en Cabinda, o del gobierno de Luanda a cambio de nuestro “internacionalismo proletario”… eso no es la paga del mercenario.

La ideología izquierdizoide es aberrante: los guerrilleros cubanos del Che en el Congo no eran mercenarios, pero los blancos que combatían en el bando opuesto, incluyendo a pilotos cubanos que pelearon en el conflicto, sí eran mercenarios. Ir a combatir a España del lado republicano en los años 30 no era ser mercenario. Ir a combatir a Angola en los años 70 del lado de la UNITA o el FNLA, era mercenarismo.

Señores: despojémonos de tanta hipocresía, de tanto cliché, de tanta falsedad.

Algunas precisiones

Fidel Castro nunca fue un gran estratega, sólo un hábil político y un gran demagogo. Su conducción de la guerra de Angola fue tan desastrosa como su ataque al Moncada. Que se haya tenido (según opinan algunos acá) que organizar Cuito Cuanavale para retirar las tropas es una prueba más de su incapacidad: debió hacerlo desde mucho antes. Botón de muestra: dirigir una batalla en la llamada Tierra del Fin del Mundo desde los despachos refrigerados del MINFAR en La Habana (véanse los documentos y declaraciones del proceso de Ochoa).

El gobierno cubano se involucró militarmente en Africa, y específicamente en Angola muchos años antes que los sudafricanos. La ocupación militar cubana (durante años el cuerpo expedicionario cubano fue mayor en número y mejor equipado que el propio ejército angolano) no puede ser justificada por acuerdos, leyes, ni procedimientos internacionales: la solicitó un grupo político-militar (MPLA) cuando aún no era gobierno y actuó no sólo en contra de los invasores extranjeros (Sudáfrica y Zaire), sino también en contra de los propios nacionales angolanos opuestos al MPLA (UNITA, FNLA, FLEC).

Generalmente se obvia que mucho antes de Cuito Cuanavale y otros mitos el gobierno de Sudáfrica ya se encontraba sometido a una fuerte presión internacional para que abandonara Namibia. Se oculta o ignora que Sudáfrica estaba sometida a un fuerte embargo internacional que le privaba, por ejemplo, de suministros para su ejército. Los aviones, tanques y demás técnica militar del SADF no estaba a la altura de la actualizada tecnología cubana (suministrada gratuitamente por la Unión Soviética) y se mantenía gracias a las adaptaciones e innovaciones de sus especialistas. El cambio del sistema político (el apartheid) y la autodeterminación de Namibia eran inevitables cuestiones de tiempo: lo sabía Castro y lo sabían los políticos y militares sudafricanos.

Especular con la posibilidad de un golpe nuclear sudafricano fue uno de los grandes bluffs de Castro, al mejor estilo de Goebels. Las SADF no tenían la capacidad necesaria para ello, a pesar de las investigaciones de Sudáfrica en el terreno nuclear.

Durante mucho tiempo Castro se opuso a que se condicionara la independencia de Namibia a la retirada cubana de Angola, pero al final tuvo que ceder. Ese llamado linkage fue la piedra angular de las conversaciones tripartitas que concluyeron con los acuerdos de Nueva York y que nada tienen que ver con las resoluciones de la ONU condenado la presencia de Sudáfrica en Namibia. Tanto es así que se estableció un calendario, aprobado por todas las partes (Cuba, Angola, Sudáfrica) de retiro gradual (no sólo en el tiempo, sino también en cuanto a alejamiento físico de la frontera con Namibia) de las tropas cubanas que coincidiera con las elecciones y la autodeterminación de Namibia. (Por cierto, sería bueno que además de felicitarnos por las elecciones libres en la lejana Windhoek mencionáramos la ausencia de ellas en Cuba).

Los cubanos que combatimos en Africa y Angola fuimos mercenarios. Alguien, piadosa o tergiversdamente escribe: “ingerencistas quizás, pero autorizados” (gobierno de Angola). Repitiendo: intervenimos antes de 1975 a petición del MPLA, que vino a ser gobierno en noviembre de ese año, en contra de los demás movimientos guerrilleros angolanos y con las armas y el apoyo logístico y político de la Unión Soviética. El llamado “internacionalismo” es un invento de Fidel Castro para intervenir en cuanto lugar se le ha ocurrido en su aventurerismo político y militar. Nada: ni la inevitable independencia de Namibia (que pudo haber sido obtenida sin derramamiento de sangre) ni la ya establecida independencia de Angola de Portugal, ni el despótico gobierno actual de Luanda, justifica la sangre derramada de miles de cubanos. Mercenario no es sólo la persona que recibe un sueldo a cambio de participar en una guerra: mercenario es también el que, aún sin saberlo o quererlo, sirve a los intereses espurios de los señores de la guerra. Ciertos cubanos mal informados o mal intencionados llaman con desprecio “mercenarios” a los combatientes no angolanos, o no negros, que combatieron al lado del FNLA, la UNITA o el FLEC. ¿Y qué hacíamos nosotros, blancos y extranjeros, al lado del MPLA? Conozco algunos mercenarios de origen europeo o americano que combatieron junto al FNLA por sus convicciones, por sus ideales. ¿O es que sólo nosotros, los cubanos, teníamos ideales? Y además, ¿qué hay de los que fueron obligados a pelear por la presión política y social sobre ellos y sus familias?

Hay que ser muy ingenuo, o muy mal intencionado, para bajarse a estas alturas con que es un honor haber recibido reconocimientos y medallas del gobierno cubano por su participación en la guerra. Vergüenza nos debe dar, y me da a mí, haberlas recibido. Supongo que a nadie se le ocurra a estas alturas decir que tiene el mérito de haber recibido una Cruz de Hierro de manos de Adolfo Hitler.

Entre los generales y oficiales cubanos había de todo, nos los glorifiquemos. Yo estuve con oficiales honestos que compartían la hamaca, el abrigo o el plato de comida con el soldado, conmigo. Y también vi a oficiales degenerados que emplazaban ametralladoras en tiros rasantes sobre sus propios soldados, y que vivían en el lujo y la corrupción. ¿Nadie se acuerda aquí de las escenas filmadas de las orgías de los generales en Luanda?

Para ayudar al esclarecimiento de la verdad y a la desmitifación de la guerra de Angola, para balancear en algo la desmedida campaña de tergiversación de la historia llevada a cabo por Fidel Castro y sus corifeos durante muchos años, se hizo este blog, sin ayuda ni patrocinio ni financiamiento de nadie. A los que consideren un honor haber participado en una guerra sucia, a los que pretenden edulcorar la historia de una intervención vergonzosa, a los que no se atreven a mirar al sol de frente, les recomiendo otro blog, no éste.