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En memoria de Ernesto Dimas López y todos los caídos en la guerra

imagesUna lectora del blog escribe:
Gracias, por hacer este hermoso trabajo, no puedo contener mis lagrimas, y apenas puedo escribirles, de la emoción de haber encontrado el nombre de mi único hermano en esta gran e interminable lista de mártires de Angola. Su nombre, Ernesto Dimas López. Cómo te extraño. Y cuanta falta me haz hecho!!! E.P.D. GRACIAS. YO, TERESSY.

Para ser más explicita, Ernesto Dimas López fallece el día once de enero del mil novecientos setenta y seis (01/11/1976), a las diez y nueve horas. O sea a las 7:00 pm. Aproximadamente, hora de Cuba. Tras pasar diez y siete horas sin servicio medico. Murió desangrado. Por efecto de una bala trazadora que penetró por su rostro y el resto se lo imaginan. Murió en Tandomaselele . (Me disculpan si no lo escribo correcto), o sea en Cabinda, en el paso de Tandomaselele. Tenía 27 años de edad. Y una vida por delante!!!!! Matematico en potencia. Un estudioso incansable. Gran hijo. Gran hermano. Como duele. A pesar de tantos, pero tantos años! !!!!! Gracias. Yo, Teressy.

Y le respondemos:
Desde hace años estamos trabajando en la documentación del listado de los cubanos caídos en Angola. Ernesto Dimas López es el #526 de esa larga lista. Hasta ahora sólo teníamos su nombre, el lugar de nacimiento y la información de que había caído en combate. Ahora, gracias a usted, conocemos otros detalles de su lamentable muerte.

Nuestro objetivo es darle un rostro a cada muerto, ofrecer al menos una mínima información (fecha y lugar de nacimiento, fecha, lugar y causa de la muerte) que honre su memoria, trabajo que, hasta hora, nadie ha hecho. ¿Quizás pueda usted hacernos llegar una foto de su hermano? Mucho le agradeceríamos. Gracias por leernos y compartir aquí sus sentimientos.

Rogelio del Cid

Les invitamos a leer

Marangoni, Nelson (caído en combate) y el Coronel Santos en Angola, en 1975. Foto de P.A. Marangoni

El amigo Pedro Marangoni ha colocado en su web un excelente trabajo sobre los comandos especiales portugueses en Angola en 1975 que le invitamos a leer. También llamamos la atención sobre los interesantes comentarios del lector Roberto, y la respuesta de Manchiviri a una pregunta hecha en el blog.

The friend Peter Marangoni has placed on her website an excellent job about the Portuguese comandos in Angola in 1975, we invite you to read. We also draw attention to the interesting comments from reader Robert, and Manchiviri response to a question on the blog.

La guerra en Cabinda

Cabinda (2011-04-27)– Em comunicado difundido à imprensa a Frente de Libertação do Enclave de Cabinda, FLEC, confirmou a ocorrência de um ataque a 25 de Abril na região do Dinge, zona centro do enclave.

O documento assinado por Silvestre Luemba, conhecido como «Comandante SL», chefe Adjunto do Estado-maior Geral das Forças Armadas de Cabinda, braço armado da FLEC, afirma que «na sequência da ofensiva, desde o início de Março, contra as posições da guerrilha em todo o espaço do território de Cabinda» uma patrulha das Forças Armadas de Angola (FAA), nos arredores da localidade de Loango-Pequeno, «chocou-se com um destacamento com um da FLEC-FAC».

Segundo o comunicado da FLEC a acção provocou vários freios de ambas as partes, entre os quais «dois soldados das FAA, que logo em seguida sucumbiram aos seus ferimentos.

Para Silvestre Luemba estes ataques «manifestam a falta de vontade politica por parte do governo angolano na busca duma solução negociada ao conflito e não são de natureza a encorajar o processo de diálogo entre as partes».

Silvestre Luemba é chefe militar da FLEC/FAC presidida por Alexandre Tati que se distanciou do líder da Frente de Libertação do Estado de Cabinda, Nzita Tiago, exilado em Paris.

Até finais de 2010 Alexandre Tati estabelecera em Brazzaville, República do Congo, contactos com Luanda, reconhecidos oficialmente pelo Governo angolano, com o objectivo de criarem as bases para uma negociação do fim do conflito. Os contactos foram subitamente interrompidos por ambas as partes.

(c) PNN Portuguese News Network

Más sobre Cabinda en www.ibinda.com

Cabinda, la guerra olvidada (4, final)

¿Los cubanos están de regreso?

Gabriel Nhemba (Pirilampo), un comandante del FLEC asesinado por las FAA el pasado 3 de marzo, hizo estas interesantes declaraciones tres años antes de su muerte, en enero de 2008:

Após decénios de intervenção militar em Angola e Cabinda, as tropas cubanas estão de regresso, denunciaram militares da resistência. Um importante contingente de soldados negros de Havana tem sido localizado no norte e centro de Cabinda.
«Cabinda é um inferno para os angolanos» afirmara o comandante Pirilampo (na foto) à PNN, revelando as dificuldades das tropas de Luanda a operarem em Cabinda, assim como da incapacidade de neutralizarem a resistência que multiplica as acções em todo o território.A frequência dos ataques registados no final de 2007, e a multiplicação das acções em Janeiro de 2008, ruíram os argumentos da pacificação de Cabinda avançados por Angola, pondo em causa a viabilidade da aplicação do Memorando de Entendimento agravado pelo cepticismo das empresas estrangeiras a investirem no território alegando «problemas de segurança».

Perante o fiasco militar Luanda decidiu apelar novamente ao apoio militar cubano, tal como acontecera durante a guerra da Independência angolana e a partir de 1974, quando Havana se investiu a apoiar os irmãos ideológicos comunistas, MPLA, que se confrontavam com a UNITA de Jonas Savimbi.Segundo o comandante «Pirilampo», desembarcaram Cabinda seis brigadas de cubanos «negros». O mesmo militar avança que as brigadas de cubanos chegaram a Tchiowa e foram imediatamente transferidos para Dinge sob o comando do general Wala, passando a operar nas áreas de Necuto, Miconje e Buco Zau.

«Pirilampo» afirma que o contingente que chegou ao território é composto por «velhos militares cubanos reforçados por jovens recentemente chegados de Cuba», nesses efectivos encontram-se também militares cubanos que garantiam a segurança do Palácio Presidencial em Luanda, «transferidos após as tensões e suspeitas» que recaem sobre o general Manuel Hélder Vieira Dias Júnior «Kopelipa», garantiu o mesmo militar da resistência em Cabinda.

Cabinda, la guerra olvidada (3)

Soldados cubanos y compañías petroleras norteamericanas

Desde 1975 el FLEC, inicialmente con el apoyo de Mobutu Sese Seko, viene luchando por la independencia de Cabinda. En varias ocasiones, controló partes significativas del interior de la República de Cabinda, en cuanto las tropas cubanas, en apoyo de las fuerzas gubernamentales angoleñas, protegían las instalaciones petrolíferas de la costa, de capital norteamericano en su mayoría.

Según fuentes por cada soldado cubano el Gobierno de Luanda pagaba a Castro, no directamente, sino bajo el subterfugio de “compensación por los servicios prestados”, unos 300,000 francos CFA. Puesto que la principal fuente de aprovisionamiento de Angola la constituían las ganancias obtenidas del petróleo, no es de extrañar que los “combatientes internacionalistas” cubanos –según la terminología de La Habana-, protegieran militarmente las instalaciones de las compañías petroleras norteamericanas en Cabinda.

Considerando la presencia de 30,000-50,000 soldados estaríamos hablando de unos 144,000 millones de francos CFA anuales. Actualmente Angola debe a Cuba 500 millones de dólares por este concepto.

Ya antes de 2005 las entradas por la extracción de petróleo del enclave representaba el 60-70% del presupuesto angolano, y el 8-10% del petróleo importado por EE.UU. De los 950,000 barriles por día que se extraían en Angola en 2002, 620,000 correspondían a Cabinda. Aparte del petróleo y la madera, Cabinda también tiene otros recursos, incluidos minerales raros aún no aprovechados como fósforo, potasio, uranio y manganeso.

Cabinda, la guerra olvidada (2)

Un manto de silencio

En 1992, el FLEC promovió el boicot de las primeras y únicas elecciones multipartidarias en Angola. La mayoría de los cabindas no votó.

Hasta 2002, el gobierno angoleño concentraba sus esfuerzos en derrotar la rebelión armada de UNITA. Con la muerte del líder de UNITA, Jonas Savimbi, el 22 de febrero de 2002, y luego del consecuente Memorando de Entendimiento entre el gobierno de Angola y UNITA, unidades militares de las Fuerzas Armadas de Angola (FAA), antiguamente encargadas de luchar contra las fuerzas de Savimbi, fueron transferidas a Cabinda. Se registró un movimiento de 30.000 soldados hacia la República de Cabinda.

La intensificación de las acciones militares fue acompañada de un incremento de los abusos contra los Derechos Humanos, documentados por primera vez en el Informe “Terror en Cabinda”, publicado en diciembre de 2002. A pesar de que las FAA vienen destruyendo la mayoría de las estructuras de comando del FLEC, todavía persisten bolsas de guerrilla en las regiones de la densa selva de Cabinda.

“En el caso de Cabinda el silencio es en gran parte debido a los intereses económicos y políticos. Sin embargo, estos pueden cambiar y la situación actual puede ser muy peligrosa para Angola, teniendo en cuenta que hay países poderosos en África que están muy preocupados por la gran influencia militar de Angola en la región… La situación política actual es muy mala para cualquier movimiento de independencia en el mundo. Así que yo abogo por una solución viable que sea aceptable para las circunstancias de Angola y Cabinda”, dijo en 2004 Duarte Pío de Braganza, duque de la casa real portuguesa.

“En Portugal, en 1975, pocos estaban interesados en los derechos de los pueblos. El programa del Movimiento de las Fuerzas Armadas prometía consultas democráticas para decidir el futuro, pero los agentes de la Unión Soviética y los “tontos útiles” (en la terminología soviética), se encargaron de alcanzar los objetivos. Esto fue el 25 de Abril, el resto fue poesía”, afirmó.

Cabinda, la guerra olvidada (1)

Independencia para Angola, no para Cabinda

En 1974 Luis Ranque Franque fue invitado, en su calidad de Presidente del FLEC, a viajar a Portugal para iniciar conversaciones sobre Cabinda. Pero la salida del poder del General Spinola el 30 de septiembre de ese mismo año echa por tierra el propósito. Antonio Alves Rosa Coutinho, el Alto Comisionado portugués en Angola desde julio, alienta el despliegue de fuerzas del MPLA en Cabinda. Se entablan los combates y el FLEC, apoyado por los remanentes de las tropas especiales portuguesas, se retira hacia las zonas fronterizas con Zaire y el Congo-Brazzaville.

A pesar del apoyo de Zaire y Gabón a la causa cabindesa, los tres movimientos nacionalistas angolanos, que se reúnen varias veces con las autoridades portuguesas entre enero y junio, coinciden en exigir a éstas la consideración de Cabinda como parte inseparable del territorio angolano. Para Portugal resultan determinantes las siguientes consideraciones:

– Mantener la influencia portuguesa en la región, evitando que con la autodeterminación de Cabinda se abran las puertas a los intereses de la comunidad francófona africana, y garantizando el acceso de Lisboa al comercio y las riquezas de los dos territorios.

– La imperiosa necesidad de llegar a un arreglo con los movimientos nacionalistas que le permita garantizar la evacuación de los 700,000 u 800,000 colonos blancos asentados en Angola.