Conversaciones de paz/ Peace talks

Algunos comentarios aparecidos en este blog se refieren de forma errónea al largo proceso de las conversaciones de paz que pusieron fin a la intervención cubana en Angola y la ocupación sudafricana de Namibia.  Es por ello que invitamos a revisar la cronología que aparece en este mismo sitio. En ella podrán advertir que:

Ya en febrero de 1984 tuvieron lugar conversaciones de paz entre los gobiernos de Angola y Sudáfrica donde Dos Santos se comprometía a prohibir la actividad dela SWAPOen Angola, a cambio de la retirada de las SADF del sur de Angola (las zonas ocupadas durante la llamada Operación Daysi, ante la vista y paciencia de las fuerzas de ocupación cubanas).

En noviembre de 1984 ya se vincula la independencia de Namibia con la retirada de las tropas cubanas (el archiconocido “linkage”).

Y en marzo de 1985 ya Chester Crocker presentaba las bases de las negociaciones entre los gobiernos de Sudáfrica y Angola. Por entonces Fidel Castro intentaba unirse a dichas negociaciones, lo que no aceptaría Croker hasta enero de 1989.

Presentar los acuerdos de paz de Nueva York en diciembre de 1988 como consecuencia directa de la supuesta victoria cubana en Cuito Cuanavale es otro más de los espejismos y falsedades diseminados por los seguidores de Fidel Castro y los “tontos útiles”.

New York, 1988. Conversaciones de paz. Van-Dunem, Risquet

Some comments appeared on this blog incorrectly refer to the long process of peace talks that ended the Cuban intervention in Angola and South African occupation of Namibia. That is why we invite you to review the chronology that appears on this site. Here you can see that:

By February 1984, peace talks were held between the governments of Angola and South Africa where Dos Santospledged to ban the activity of SWAPO in Angola in exchange forthe withdrawal of the SADF in southern Angola (the areas occupiedduring the called Operation Daysi, in the full view of Cubanoccupation forces).

In November 1984 and links the independence of Namibia with the withdrawal of Cuban troops (the well-known “linkage”).

And in March 1985 and Chester Crocker presented the basis fornegotiations between the governments of South Africa and Angola.Fidel Castro then tried to join the negotiations, which would not accept Croker until January 1989.

Present the peace agreements in New York in December 1988 as a direct result of the alleged Cuban victory in Cuito is another of theillusions and falsehoods spread by the followers of Fidel Castroand the “useful idiots”.

14 Respuestas a “Conversaciones de paz/ Peace talks

  1. Juan Francisco Cancio Lazo

    Las conversaciones anteriores a 1988, si bien existieron, no fueron contundentes, porque se siguió discutiendo y Sudáfrica siguió en Angola y nunca entregó la soberanía de Namibia, para saber eso no se necesita ser seguidor de Fidel Castro ni tonto útil, eres un falta de respeto. Aunque no te guste, la VICTORIA CUBANA y repito CUBANA en Cuito Cuanavale los hizo retroceder, NO DIGO QUE LOS HIZO SENTARSE A NEGOCIAR. Fué el contundente golpe golpe aéreo a Calueque el que los hizo sentarse a negociar…estaban perdidos los sudafricanos, aunque no te guste, la historia fué así y en mi relato las fechas fueron tal cuál. las opiniones que expongo existen en los manuales de historia no solo de los seguidores de Fidel.
    Yo he sido muy correcto en mis opiniones pero no toleraré una falta de respeto cuando considero de forma personal que quien miente a la historia no merece ser respetado.

  2. Juan Francisco Cancio Lazo

    Y te ACLARO OTRO DETALLE…no soy ni tonto útil ni seguidor de Fidel Castro.
    Soy simplemente un testigo de aquellos acontecimientos, que no se va a dejar NUNCA manipular por quienes quieren escribir la historia a su antojo…

    Los acuerdos de Paz de diciembre de 1988, se dieron porque Cuba ganó en el terreno militar repito, aunque no te guste, la historia no siempre es como nos gusta. Por algo fueron las tropas cubanas las que llegaron a Ruacaná y no las sudafricanas a Luanda. La historia habla quien quiera escucharla que lo haga.

  3. La Resolución no. 435 de 1978 de las Naciones Unidas planteaba la retirada de Africa del Sur del territorio de Namibia. En dicha resolución no se encuentra incluída la retirada de las fuerzas cubanas del territorio del la RPA. Las tropas cubanas se encontraban en Angola como consecuencia de acuerdos bilaterales, reconocidos por las Naciones Unidas.
    Recordemos que, a los ojos de las Naciuones Unidas, Namibia era un territorio ocupado ilegalmente por Africa del Sur.
    Vincular la salida de las tropas cubanas de Angola a la retirada de las tropas surafricanas del territorio angolano y namibiano, siempre fue un contrasentido.
    El Sr. Chester Crocker podría presentar las bases de las negociaciones entre Angola y Africa del Sur, excluyendo Fidel Castro. Eso demostraba, una vez más, su ceguera política. Fidel Castro (nos guste o no) era un Gran Maestro en el juego de ajedrez político internacional y se encontraba participando activamente en el juego. Dejarlo al márgen no dejaba de ser una estupidez.
    Pongámoslo así: Entre octubre de 1987 y junio de 1988, no ocurrieron fieras batallas convencionales en suelo africano y mucho menos comparables con las que se libraron contra Erwin Rommel (el Zorro del Desierto) durante la SGM. La realidad consistió en que los surafricanos realizaron ejercicios de puntería contra las recién preparadas brigadas FAPLA.
    Las tropas surafricanas, definitivamente bien equipadas y preparadas, no fueron atrapadas sino obligadas a retirarse, a consecuencia del fracasado intento (operaciones Hooper y Packer) de tomar el poblado de Cuito Cuanavale, después de haberlo anunciado a la opinión pública.

    Los surafricanos perdieron la moral combativa y sufrieron motines por parte de los soldados negros y muchos heridos entre los blancos. Tal fue la desesperación que el presidente surafricano Botha tuvo que hacer acto de presencia en el teatro de operaciones cuando el comando operativo de la SADF se mostró incapaz de controlar la situación.

  4. La División 50, tropas élites de las Fuerzas Armadas cubanas, se encontraba desde el mismo mes de enero de 1988 ocupando posiciones y tenía un objetivo bien definido: Irrumpir en el territorio de Namibia y avanzar hacia profundidad operativa, para de esta forma tomar por asalto todas las bases militares surafricanas cercanas a la frontera con Angola.

    Si en lugar de realizarse la operación “Saludando Octubre” se hubiera planteado una ofensiva en la dirección Ruacaná, el mando militar cubano seguramente se habría ganado el “mote” de loco peligroso.

    Que el mando militar cubano le plantease al mando militar soviético, la necesidad de una ofensiva en la dirección Ruacaná en el año 1987 era totalmente imposible desde el punto de vista político, debido a que en la provincia de Cunene no existían (practicamente) fuerzas de la UNITA y desde el punto de vista de la opinión pública internacional una agresión tendría repercusiones negativas. Son dos teatros de operaciones distantes (entre sí) en más de 500 kilómetros. Las condiciones geográficas son totalmente diferentes.

    Por esto aunque el Alto Mando Militar cubano (Fidel Castro) le advirtió a los soviéticos que una ofensiva en la zona del Cuando Cubango no tenía posibilidades de éxito, tampoco hizo el más mínimo esfuerzo por detenerla, pensando que los surafricanos podrían caer en la trampa de apoyar a la UNITA, tal y como ya lo habían hecho en reiteradas ocasiones. Eso daría la oportunidad que tanto estabanesperando Fidel Castro y que en ésta ocasión era ineludible, pues no habría otra.

    Fidel Castro estaba desplegando dos Divisiones de Infantería Motorizada (DIM), una de ellas elite, como la División 50, con 5 Brigadas perfectamente entrenadas (mas de 500 tanques), desplegadas en el Flanco Sur-Occidental del Frente Sur (Ruacaná) y la otra DIM, compuesta por tropas menos preparadas y con material de guerra menos actualizado en el Flanco Sur Oriental del Frente Sur (Cuito Cuanavale). La concentración de la DIM en Cuito Cuanavale era solamente para contener, no para ofender. Los Generales cubanos se contaban por decenas, muchos de ellos veteranos de Etiopia, Siria, Argelia, de las guerrillas en Asia, África y América Latina.

  5. Particularmente no considero que haya salido victoriosa una u otra parte. Ambas tuvieron victorias y derrotas en los combates que tuvieron lugar.

    Ahora bien, el gobierno de Africa del Sur no fue capaz de aceptar la presión que significaba la presencia de una fuerza militar varias veces superior a las propias, con intenciones de entrar en el territorio de Namibia, destruyendo una hidroeléctrica que abastece (en un pociento considerable) la industria surafricana. Calueque fue la advertencia.

    El gobierno de Africa del Sur aceptó continuar las negociaciones. Retiró sus fuerzas del territorio angolano y cedió la independencia (política) de Namibia a las SWAPO.

    Fidel Castro tuvo la oportunidad de retirar de Angola un ejército de más de 60 mil hombres.

    Las tropas cubanas jamás estuvieron en territorio de Namibia y mucho menos en territorio surafricano.

    Si luego de esto me quieren calificar de “tonto inútil”…, que se le va a hacer.

    Reitero una vez más: Soy disidente del régimen. Aunque despues de los 40 años de edad sufro de vista cansada, en aquella época tenía 20/20 de visión.

    Que la intromisión de soldados cubanos en una guerra ajena en aras de un (más que cuestionado) internacionalismo proletario, no era más que la autocomplacencia de las ínfulas de un napoleoncito caribeño, no tiene nada que ver con lo que verdaderamente sucedió en aquellos inhóspitos parajes.

  6. Juan Francisco Cancio Lazo

    Coincido con tus puntos de vistas Manchíviri. Nos guste o no, la historia fue así.
    Fidel ( gran estratega y tramposo viváz) se plegó al juego que las contrapartes abrieron, el sabía que la Operación ” Saludando Octubre” sería destrozada pero no lo impidió porque le convenía complicar la situación a las FAPLA aunque le haya costado más de 20 vidas de cubanos. La estratégica invasión por los inhóspitos territorios del suroeste angolano era lo que el quería y esa operación fracasada le dió la pauta para hacer el despliegue, tal fue así que cuando los soviéticos le impidieron el acceso a los tanques de reserva de los Mig, para tener autonomía hasta la misma Namibia ( a donde como bien dices no llegaron las tropas cubanas) se hizo un aeropuerto ( Cahama), de todas formas lograría lo que quería y nosotros fuimos parte de su juego. Particularmente y con mucho respeto creo que en Cuito Cuanavale ganamos y lo digo porque detener y hacer retirar a las tropas sudafricanas hasta ese momento victoriosas y con un indetenible avance era una victoria, de que se perdieron batallas seguro, pero en resultados finales y pese al alto costo de vidas, Cuba quedó allí y las tropas sudafricanas no pasaron la márgen izquierda del rio Cuito. ¿ entiendes mis punto de vista?.
    Lo mismo considero que luchar por el internacionalismo proletario aunque el nombre sea manido, es un honor, no fuimos mercenarios, al menos nosotros los simples soldados que teníamos todo para perder y solo el orgullo y la gloria para ganar ( pero ni con orgullo ni con gloria se come) esa parte la olvidó Fidel, y ese es el punto en el que me siento ( como muchos de mis compatriotas) traicionado.
    Es clara tu visión Manchíviri. Te felicito.

    Adjunto las palabras preliminares de mis ” Cartas de Angola”
    ———————————————————————————————————-
    Cartas de Angola

    Palabras Preliminares

    Cuando regresé a Cuba en septiembre de 1989 después de la experiencia internacionalista en Angola, dejaba a mis espaldas una de las etapas más complejas y enriquecedoras de mi vida, no solo por lo intenso de aquella contienda sino por la trascendencia histórica de los acontecimientos que allí ocurrieron. La historia que vendría detrás de mi regreso haría distante el recuerdo de aquellos años. Cuba se enfrascó en una desastrosa realidad económica, la televisión se saturó de discursos maratónicos, de personajes inservibles, demagogos y comenzaron a surgir apagones que inundaron como nunca antes la isla, todo eso, unido a mi poca comprensión hacia las enmiendas introducidas a la Constitución Nacional, y cuyo único objetivo era buscar la injerencia de formas capitalistas en la economía nacional, me trajo una total desilusión de lo principios en los que creía y harían que pasara mucho tiempo para que pudiese hablar de aquellos hechos.
    Si bien no hay dudas de que la presencia de Cuba en Angola entre 1987-89 selló la historia del continente africano a favor del progreso y la independencia, la retribución que la isla recibió a cambio, cuando necesitó ayuda, no estuvo a la altura del gesto cubano. No lo planteo porque deba ser recompensado el sacrificio que se ha hecho de manera desinteresada, lo planteo desde la perspectiva que el respeto de ese sacrificio merece. Desde la distancia, se distingue muy bien lo poco valorada que estuvo la gesta por parte de quienes más favorecidos estuvieron con nuestra ayuda.
    Han pasado más de veinte años y el mundo ha cambiado, cayeron los valores que había sostenido mi generación, con los que habíamos crecido y en los que habíamos creído. El sistema socialista mundial terminó destrozado junto al muro de Berlín sin disparar un tiro, y Cuba pasó a ser un raro ejemplo de perseverancia, ejemplo no sé para quién porque vivir como vive el pueblo cubano no es vida digna para nadie, haciendo sacrificios cada vez mayores y recibiendo a cambio sólo esperanzas de un mundo mejor. Debo confesar que mis sentimientos respecto a aquella gesta internacionalista son ambiguos, por un lado siento todavía el honor de haber cumplido con un sagrado deber, y los que allí murieron enaltecen ese hecho, pero por otro lado siento que fuimos manipulados, que defendimos intereses creados a nuestras espaldas, enarbolando las “inmaculadas” banderas del internacionalismo proletario.
    Un país que tiene altos ideales de sacrificio y ayuda debe ser muy cuidadoso a la hora de exponer a sus fuerzas, de ofrecerlas, no creo que ellas, representadas por el pueblo trabajador, deban ser manipuladas de forma indiscriminada y en el peor de los casos ignoradas. Con la experiencia cubana en África sólo se benefició el nombre de Cuba, no el pueblo de Cuba, la isla que era capaz de hacer grandes proezas, la isla que tiene los mejores Generales y los soldados más valientes, la isla de Fidel… “la isla de Fidel”. Aquí el nombre de quien se lleva los lauros de la experiencia internacionalista, un triunfo personal, una victoria pírrica a costa del dolor y sacrificio de esa misma isla… Nunca se vio el llanto en el que aquella experiencia internacionalista había sumido al pueblo tan descarnadamente como cuando regresaron los restos de los combatientes caídos, el 7 de Diciembre de 1989.
    Ese día el país entero lloró, ese día vi con claridad lo espantoso de la experiencia internacionalista, tantas pérdidas a cambio de gloria y principios, pero no sirven ni la gloria ni los principios si después del sacrificio, ese mismo pueblo que dió lo mejor y más sagrado, no mejoró su calidad de vida, aún hoy después de tantos años aquellas familias que perdieron a seres queridos no pueden disponer a veces de un vaso de leche para sus hijos, el pueblo se sumerge en la más espantosa miseria material y por momentos moral, esa situación da una sensación de fracaso, de que fue en vano aquella experiencia tan gloriosa y dolorosa.
    Cuando los acontecimientos históricos pasan de moda, cuando sobre la tumba de cada soldado caído reposa una flor y una medalla, o se le levanta un panteón con la bandera, cuando se estudian en los libros de historia las hazañas realizadas por esos mártires, en cada rincón de las familias de los caídos hay una lágrima, dolor, bronca por la muerte imprevista. La pérdida es irreparable y nada, ni los valores patrios, ni las medallas, ni los panteones, ni la bandera suplen el dolor. Entonces comienzan los cuestionamientos, las dudas. ¿Era necesario ir a pelear a Angola, Etiopía o cualquier otro lugar? Si pudímos evitar ese dolor, ¿por qué no lo impedimos?, ¿por qué me tocó a mí?, ¿por qué si ofrecimos lo mejor de nuestro pueblo, cuando necesitamos la ayuda de esos países que ayudamos, nos dejaron solos?, ¿por qué seguimos siendo “amigos” de los que ayudamos y después nos abandonaron a nuestra suerte?, ¿por qué seguimos siendo amigos de quienes vendieron armas a nuestros enemigos?, ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?… y miles de por qués.
    Estudiando las cartas que envié a mi familia en aquellos años, apuntes, diarios, la distancia de los acontecimientos y la frialdad con que esa distancia permite ver, nació en mi el interés de contar aquella experiencia, de escribir estas “Cartas de Angola” sobre la última guerra internacionalista cubana, la contienda que me tocó vivir y de la que sólo fui una pequeña parte, entre los 300.000 cubanos que pisaron suelo angolano. No reniego de los principios que movilizaron al pueblo a cumplir aquella epopeya y de los cuáles soy un convencido creyente, pero sí denunciaré que la vida de un pueblo no pertenece a nadie, ni nadie puede disponer de ella escudado en ideologías que estimulen el sacrificio inútil, no se puede malgastar así, algo tan sublime como la vida misma.
    Estas páginas intentan rendir homenaje a los que creyeron en los principios internacionalistas sin percibir a cambio absolutamente ningún beneficio material, a los familiares de todos los que participaron en aquella experiencia y en particular a los que allí murieron, a los que ya no necesitan nada, a los que solamente les queda un mausoleo, una medalla y una bandera.

    J.F.Cancio
    San Lorenzo, Salta, Argentina.
    Marzo de 2011.

  7. CREO que la mejor practica para combatir a la luz pública los amaños politicos y criminales contra un pueblo, y a costa de el, a lo largo de mas de 50 años de poder de esta administración absurda es la practica de la VERDAD, y el camino para andar es largo. A los CUBANOS no ya a Fidel Castro, les querían dejar fuera de esas negociasiones o conversaciones de paz, puedo yo aceptar esto? después de todo lo que se hizo, después de ver y vivir los sacrificios a los que estuvimos expuestos. Saben que el refuerzo de nuestras tropas, entre otras cosas, fue para protejernos de un posible conflicto, que ya se demostraba latente con las propias FAPLAS, saben que las tropas estuvieron a punto de quedarse TOTALMENTE sin suministros fundamentalmente alimentarios por culpa de una supuesta mala gestión del gobierno Angolano, y que de Cuba tuvieron que enviarnos estos suministros, y por supuesto a costa de nuestra gente, saben cuantas misiones de bombardeo cumplieron los aviadores angolanos sobre las posiciones enemigas en Cuito Cuanavale. No justificaré nunca que estuviéramos alli, a pesar de que era un militar y los militares en cualquier parte del mundo cumplen órdenes, pero ya que esa era la situación atengámonos a lo echos y seamos consecuentes con la verdad.

    • Nelson: “A los cubanos no ya a Fidel Castro, les querían dejar fuera de esas negociasiones” (sic). ¿Y qué le importaban a los cubanos esas negociaciones? ¿Qué le importaba a un cubano Africa, Angola o Namibia? El “refuerzo” no fue para proteger a nuestras tropas, sino para buscar una salida “honorable” a su aventura napoleónica. Y encima culpa usted mala gestión en el término alimentario al gobierno de Angola. ¿De quién eran los soldados? ¿De Fidel Castro o de Angola?

  8. Juan Francisco Cancio Lazo

    No entiendo muy bien que quieres decir, pero te digo que yo no estoy de acuerdo con que el pueblo sea abusado, cuando hablo de principios que te hacen ser un hombre digno, me refiero también a la ayuda internacionalista, pero la verdadera, la que se hace cuando un pais necesita de la mano de otro y los pueblos se unen y colaboran, a esa ayuda me refiero.
    Se que Fidel Castro abusó de su pueblo, del mismo pueblo que lo ayudó a llegar al poder y ante el cuál el juró fidelidad el primero de enero de 1959 en su primer discurso en Santiago de Cuba. Mintió siempre, primero dijo que ni el ni la revolución cubana eran comunistas y ya vieron lo que pasó un años después, mintió cuando desapareció ( o mejor dicho lo hicieron desaparecer) Camilo , mintió cuando leyó la carta de despedida del che en octubre de 1965, cuando dio el discurso por la muerte del che….y asi infinita cantidad de veces. Tu, yo y miles de cubanos hemos sido engañados, pero por suerte nos enseñaron a pensar y ya no nos pueden cortar las alas.
    ¿Que hacemos con la historia en Angola?…¿ renunciamos a ella?, ¿fuimos mercenarios?…¿ y los que murieron?…¿ que tal con ellos?.

    No puedo dejar de pensar en los que murieron, en los cientos de soldados como nosotros que fuimos creyendo que era bueno lo que hacíamos ( y era bueno porque así lo hicimos), los que murieron están en nuestro recuerdo y se revalorizan ( es lo único que les queda) en nuestra memoria, en cada segundo de dignidad emotiva que le dedicamos, es el único homenaje que les queda a ellos… nosotros no, nosotros seguimos vivos y la seguimos peleando, podemos decir lo hemos aprendido, las lecciones que nos ha deparado el destino, pero ellos no, ellos están estancados en la historia.

    Me niego a catalogarlos de fracasados, de muertos inservibles, de olvidados de la historia, no quiero imaginar un combatiente caído manchado con el epíteto de Internacionalista, cuando dio lo más sagrado que tenía que era su vida por ese ideal.

    La verdad de la historia los salva, a Fidel ( primer y principal responsable) lo condenará la historia, no creo que lo absuelva, como el dice, ha mentido y ha mandado a matar.
    que hayamos sido manipulados en Angola y otros paises, no nos demerita a nosotros, sinó a ellos, los culpables no somos nosotros, son ellos.

    Nosotros no solo cumplimos ordenes, sino que hicimos lo que creíamos era lo correcto en aquellos momentos, respetar la historia nos salva. Pero no cambiemos los hechos, porque no tenemos nada que ocultar.

    Cancio.

    • Juan Francisco: “La ayuda internacionalista”. ¿Qué es eso? A estas alturas, ¿cree usted en el “internacionalismo proletario”? “Fuimos engañados”… pero “nos enseñaron a pensar”. No le entiendo, ni creo que nadie sea, honestamente, capaz de entenderle. Sí, fuimos mercenarios. No, son “inservibles” nuestros muertos si sirven, después de muertos, para atestiguar los crímenes cometidos por Fidel Castro. Quien cambia los hechos, quien tiene mucho que ocultar, no es quien hace este blog sino, le repito, Fidel Castro y sus acólitos.

  9. Es claro amigo Cancio, fuímos a un lugar al que nunca nos invitaron y a una guerra que nunca nos declararon. Mi país no ha sido jamás atacado por fuerza militar extranjera alguna. Los de Bahía de Cochinos, el único caso, no eran extranjeros. Expuse algunos echos que refuerzan lo que tú y otros expresan más arriba. Debe prevalecer la verdad aunque esta, aparentemente, le de algún crédito a las decisiones que tomaron los que mandan hoy en Cuba después de más de medio siglo de desastrosa administración, esta idea la defenderé siempre. Creo estar en sintonía con lo que ya comentamos en lo referente a que a esta administración hay que ganarle el espacio no con sus armas que son la astucia, el descrédito y la mentira sino con la verdad y el esclarecimiento total de los echos. Eramos jóvenes, apasionados, que cumplíamos órdenes, por lo que muy susceptibles a ser manipulados, y a ser partícipes obligados de las circunstancias. El mercenario es un concepto bastante claro, y por lo que entiendo de el no es aplicable a nuestra función en Africa, injerencistas, quizás, pero autorizados (gobierno de Angola), no por una administración tan cansadamente larga como la nuestra pero que al día de hoy sigue sus pasos. Busquemos, indaguemos, esclarescamos todos los echos, hasta los que no vivimos, es la única manera de que los cubanos que allí dejaron sus vidas descansen en paz. Nosotros somos, hasta ahora, los únicos que podemos desde una perspectiva diferente hacer algo por ello. Un saludo amigo.

    Nelson

    • Nelson: Dice usted: “fuimos a un lugar al que nunca nos invitaron”… y más adelante añade: “injerencistas, quizás, pero autorizados”. No lo entiendo. ¿Se entiende usted? Y también: “le da algún crédito a las decisiones que tomaron los que mandan hoy en Cuba”. ¿Hay algún crédito que darle a un dictador por una guerra lejana, en un lugar “al que nunca nos invitaron”, donde murieron miles de cubanos? Hombre, dejémonos de galimatías…

    • Nelson: Dice usted: “fuimos a un lugar al que nunca nos invitaron”… y más adelante añade: “injerencistas, quizás, pero autorizados”. No lo entiendo. ¿Se entiende usted? Y también: “le da algún crédito a las decisiones que tomaron los que mandan hoy en Cuba”. ¿Hay algún crédito que darle a un dictador por una guerra lejana, en un lugar “al que nunca nos invitaron”, donde murieron miles de cubanos? Hombre, dejémonos de galimatías…

  10. Juan Francisco Cancio Lazo

    Así mismo estimado amigo, las cosas son como son. Comenzamos esta batalla que ya han iniciado otros hasta el fin, y ya no seremos tan jóvenes, pero seguimos siendo tan apasionados como antes.
    Un gusto saber que cuento en esta batalla contigo amigo.
    Un gran saludo

    Cancio

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