Cuba: los veteranos de la guerra/ Cubans war veterans (2)

Villa Marista, cuartel central de la Seguridad del Estado, en La Habana

Omar Izquierdo Sánchez trabajó como ayudante de Antonio Pérez Herrero, un viejo comandante de “la Revolución” que llegó a ser, en 1980, Miembro del Secretariado del Comité Central del Partido Comunista Cubano y Vice-Ministro para la Instrucción Política de las Fuerzas Armadas. Cuando en 1985 Pérez Herrero es destituido, Omar Izquierdo va con él a su nueva asignación en la guerra de Angola con los grados de teniente. En 2000 Omar Izquierdo y otros diez ex-combatientes de la guerra son arrestados por, presuntamente, unirse para hacer valer sus derechos y exigir mejoras en el trato a los veteranos por parte de las autoridades. Sometido a interrogatorios en la sede de la Seguridad del Estado en Villa Marista, La Habana, muere producto del maltrato recibido. Las autoridades dijeron a familiares que las lesiones que provocaron la muerte Omar se originaron en “los hechos violentos que los acusados habían provocado al tratar de secuestrar una embarcación militar para irse a los Estados Unidos”.

Omar Izquierdo Sanchez worked as assistant to Antonio Pérez Herrero, an old commander of “Revolution” which became, in 1980, Member of Central Committee Secretariat of the Cuban Communist Party and Vice-Minister for Political Education of the Armed Forces. When in 1985 is dismissed Herrero Pérez, Omar Izquierdo goes with him to his new assignment in the war in Angola to the rank of lieutenant. In 2000 Omar Izquierdo and ten ex-combatants of the war were arrested for allegedly unite to assert their rights and demand improvements in the treatment of veterans by the authorities. Interrogated at the headquarters of State Security in Villa Marista, La Habana, die product of mistreatment. The family told authorities that the injuries that killed Omar originated in “the violent acts that the defendants had caused by trying to hijack a military vessel to leave for the United States. “

Cuba: los veteranos de la guerra/ Cubans war veterans (1)

Fariñas muestra las heridas recibidas en Angola. / Fariñas shows the wounds received in Angola.

Guillermo Fariñas participó en la guerra de Angola en 1980, integrando una unidad de tropas élites (especiales) encargada de demoliciones, sabotajes y penetraciones detrás de las líneas enemigas. Tomó parte en 11 acciones por las cuales recibió 5 condecoraciones y dos heridas de bala, una en la pierna izquierda y otra en la columna vertebral. Pero se convirtió en opositor del régimen de los Castro y fue detenido por primera vez en 1995. En 2010 llevó a cabo una huelga de hambre a favor de los presos políticos y le fue concedido el Premio Sajarov para la Libertad de Conciencia por el Parlamento europeo. Ha sido arrestado tres veces en los últimos días (la última vez en enero 28 de 2011, por llevar flores en homenaje a José Martí, el Apóstol de la independencia cubana). De la prisión debió ser trasladado de urgencia, por dolor pre-cordial, al hospital.

Repugnante imagen del arresto de Fariñas y otros opositores pacíficos en Santa Clara, el 28 de enero de este año. / Disgusting image Fariña's arrest and other peaceful opponents in Santa Clara on January 28 this year.

Guillermo Fariñas participated in the war in Angola in 1980, integrating a unit of elite troops (Special) responsible for demolition, sabotage and penetration behind enemy lines. He took part in 11 actions for which he received 5 medals and two bullet wounds, one in the left leg and another in the spine. But he became an opponent of the Castro regime and was arrested  for the first time in 1995. In 2010 undertook a hunger strike for political prisoners and was awarded the Sajarov Prize for Freedom of Thought by the European Parliament. He has been arrested three times in recent days (last time in January 28, 2011, to bring flowers in tribute to José Martí, the apostle of Cuban independence.) The prison had to be rushed, for pre-cordial pain, to hospital.

Eventos de la guerra (1): Enero

Los firmantes de los Acuerdos de Alvor

Enero de 1975: Las conversaciones llevadas a cabo entre Portugal y los movimientos independentistas angolanos (MPLA, UNITA y FNLA ) concluyen en los Acuerdos de Alvor que establecen un gobierno angolano transitorio de unidad nacional que debe dar paso a elecciones para el 11 de noviembre. Posteriormente, ante las agresiones y constantes violaciones de los acuerdos por las milicias militares de los distintos movimientos, los portugueses modifican su postura y anuncian que entregarán el poder a cualquiera de los movimientos que controle la capital el día indicado.

Buque Alegría de Pío, uno de los utilizados en los convoyes

Enero de 1976: Unos 15 barcos cubanos navegan hacia Angola transportando miles de soldados regulares en la denominada Operación Carlota. Los rusos por su parte han desplegado fuerzas navales en las costas angolanas (dos cruceros, un destructor y tres fragatas tipo Alligator). El presidente de Zambia, Kenneth Kaunda, que ha apoyado a Savimbi y la UNITA desde inicios del conflicto, se dirige al líder de la UNITA anunciándole que no puede continuar apoyándolo si no obtiene éxitos militares determinantes, y al presidente sudafricano Brand Fourié exhortándolo o bien a una participación a fondo en la guerra (Sudáfrica sólo mantiene en suelo angolano la eficiente pero pequeña columna ya mencionada) o a una retirada total. Los sudafricanos optan por esto último y Savimbi escribe una carta a Kaunda agradeciéndole su postura, anunciando el paso a una guerra de guerrillas (perdida la guerra posicional) y pidiendo asilo en Zambia para su familia y algunos allegados. El frente norte se desmorona: los mercenarios al mando de un ex-militar inglés (Callan) contratados por el FNLA son capturados o muertos, los soldados regulares zairenses (unas dos compañías) al igual que los 26 artilleros sudafricanos y otros coreanos son evacuados por sus gobiernos. Aunque el FNLA libró una guerra de guerrillas que duró hasta la década del 80, fueron finalmente derrotados. En Cabinda el FLEC pasa también la guerra irregular.

Tropas gubernamentales con apoyo de mercenarios blancos recapturan Soyo, tres meses después

Enero de 1993: La UNITA ocupa la localidad de Soyo, en la provincia de Zaire. En Luanda circulan rumores de que mercenarios de origen zairense participaron en el ataque y que un comando de esa misma etnia se encuentra en la capital para dar muerte al presidente Dos Santos. Decenas de personas del grupo étnico bakongo, originarios del norte de Angola y la región sur de Zaire, son perseguidos y asesinados por este motivo. Más de un año después 17 soldados que fueron detenidos, acusados de provocar los desórdenes y homicidios, fueron liberados sin sanción alguna. Tres años después (12 de julio de 1996) es descubierta en las cercanías de Soyo una fosa común con restos de más de 60 personas, algunas de ellas mujeres y niños y cráneos con agujeros, víctimas al parecer de homicidios deliberados. En Benguela, al sur del país, turbas pro-gubernamentales sacaron a rastras de su casa y asesinaron a tiros a Constantino Chitwe, un miembro activo de la iglesia local. Chitwe había sido condenado a 16 años de prisión en 1981, en un juicio sin garantías penales, por presuntas actividades de apoyo a la UNITA cuando aún estaban las tropas cubanas en Angola. En 1991 fue liberado por la amnistía decretada tras los Acuerdos de Bicesse.

El desastre de Cassinga (9, final)

Gral. Harold Ferrer, a la izquierda de Fidel Castro

Por Mario Armando Riva Morales (Manchiviri)

(Por su importancia y por el conocimiento del tema que aborda en un testimonio de primera mano, publicamos en esta serie de posts un nuevo comentario que nos ha dejado este piloto y ex-oficial de la fuerza área cubana veterano de la Guerra de Angola).

Nuestras tropas no sabían a ciencia cierta que era lo que había acontecido. Estaba claro que eran tropas surafricanas, debido a que los aviones los sobrevolaban constantemente y como Cassinga se encuentra a solo 10 Kms. de Techamutete pudieron apreciar el desembarco de los paracaidistas, pero la defensa anti-aérea, instalada con el propósito de defender las minas, compuesta por piezas de 14, 5 mm., fue mal dirigida y disparó contra objetivos que se encontraban fuera de sus respectivas zonas de destrucción, logrando, en el peor de los casos, descubrir sus posiciones a la aviación surafricana y su consiguiente respuesta.

La aviación surafricana realizo varios pases rasantes, de advertencia a la columna de blindados (cubanos) que avanzaba, en orden de columna, hacia Cassinga antes de atacarla. Llegó, incluso, a lanzar sus bombas 200 metros delante del blindado que abría la marcha (testimonio de los soldados con los cuales conversamos).

El Jefe de ésta Unidad (General Harold Ferrer) no tomó ninguna medida de protección, ante estas advertencias, como pudiera haber sido el desplegar los tanques en formación de combate. Por esto en la carretera se encontraban los restos de tres tanques, en columna, totalmente destruidos.

Cassinga no se recuperó hasta el día siguiente, que fue cuando lograron llegar nuestras tropas.

Sobre la cantidad de efectivos que utilizaron los surafricanos no se tuvo una idea exacta. En nuestra opinión, no deben haber sido más de cien, si tenemos en cuenta la capacidad de un escuadrón de helicópteros de transporte del tipo “Puma”, en las condiciones de altura y temperatura, de la zona en cuestión.

El desastre de Cassinga (8)

Entrada a Cassinga, años después. Foto del blog La Ultima Guerra

Entrada a Cassinga, años después. Foto del blog La Ultima Guerra

Por Mario Armando Riva Morales (Manchiviri)

(Por su importancia y por el conocimiento del tema que aborda en un testimonio de primera mano, publicamos en esta serie de posts un nuevo comentario que nos ha dejado este piloto y ex-oficial de la fuerza área cubana veterano de la Guerra de Angola).

El día 8 de mayo nos enteramos que el representante de la aviación en Techamutete se hacía eco de la noticia del derribo de un avión Mirage a unos 4 Km. de Cassinga. El 11 de mayo corría el rumor de que los surafricanos no habían tenido tiempo de reembarcar todas las tropas y que debían quedar algunas en la región.

No existió tal avión derribado, por lo menos en territorio angolano. Las tropas surafricanas no dejaron ni muertos ni heridos, mucho menos prisioneros. Los cohetes tierra aire, portátiles del tipo “flecha” (de fabricación soviética), resultaron ser extremadamente frágiles y complejos.

La política de no-intervención en los asuntos internos de Angola, que tanto proclamaba el gobierno cubano, era totalmente una falsedad. No solo nos dedicábamos a combatir a la UNITA, sino que éramos incapaces de defender a nuestros aliados en el enfrentamiento con los surafricanos, los cuales habían dado una lección de cómo llevar a vías de hecho una operación exitosa en contraste con el fracaso nuestro, que había concluido hacía menos de 15 días durante el “Ejercicio Táctico en Campaña”.

El esfuerzo del Mando cubano había sido encaminado hacia el recibimiento del “control”, procedente de Cuba, sin tener en cuenta la posibilidad de este tipo de golpe sorpresivo. El famoso “Control” lo realizaría el Estado Mayor General y seria en función al periodo de instrucción Abril-Agosto de 1978.

Cito de mi diario de campaña:

Anexo F.- En Cuba se considera que la paz reina sobre la faz de la tierra angolana. Se entiende que como política internacional, Angola proclame que en su país no existan fuerzas beligerantes. Hasta aquí muy bien, pero de ahí a que nosotros mismos le demos crédito y que sobre la base de eso hiciéramos nuestras planificaciones… Se tenía que dar el caso de que los surafricanos realizaran un ataque a 200 Kms. de la frontera y nuestros tanques se encontraran sobre calzos y llenos de letreritos que rezaban: ” Bienvenidos, compañeros de la comisión”. Fin de la cita.

El Teniente Coronel Toledo nos comentaba que el día 4, tres horas después de comenzado el ataque al poblado, el jefe de las tropas cubanas en Techamutete había estado preguntando, insistentemente por radio, si se suspendía el control a fin de bajar de los calzos a los tanques y proceder hacia Cassinga y repetía incesantemente que la orden de combate estaba dada siempre. Continuó diciendo que al cabo de tres horas y solo después de que el General Raúl Menéndez Tomassevich (ya fallecido) se cagara varias veces en su madre, fue que el jefe de las tropas de Techamutete avanzó hacia el poblado de Cassinga.

En honor a la verdad, debemos decir que no fue este el único de los jefes que titubeo. En el Puesto Central de Mando de la MMCA, otros pejes gordos dieron su resbaladita.

El desastre de Cassinga (7)

Tropas paracaidistas sudafricanas

Por Mario Armando Riva Morales (Manchiviri)

(Por su importancia y por el conocimiento del tema que aborda en un testimonio de primera mano, publicamos en esta serie de posts un nuevo comentario que nos ha dejado este piloto y ex-oficial de la fuerza área cubana veterano de la Guerra de Angola).

La travesía de Luanda a Menongue era imprescindible cumplirla en dos etapas, con un reabastecimiento de combustible en Huambo. La distancia entre Luanda y Huambo era algo superior a los 500 Km., y de allí a Menongue la distancia era aproximadamente la misma. Realizar la travesía por Lobito era una medida de seguridad en caso de surgir alguna emergencia. En primer lugar, la zona costera era menos vulnerable a los ataques de la UNITA y en segundo lugar podíamos contar con un aeródromo de alternativa. Por otro lado, la carretera de Lobito a Huambo era más transitada por nuestras tropas.

En la mañana del día 5 llegaba el H-10 procedente de Luanda, coincidiendo con el despegue de un MIG-21 biplaza el cual tenía, como misión fundamental, realizar un reconocimiento de la zona.
Poco más tarde despegamos hacia Techamutete, llevando con nosotros al Teniente Coronel Toledo, jefe de las tropas cubanas en la región de Huambo. Al sobrevolar la zona de Cassinga pude apreciar tres tanques destruidos en plena carretera.

Más tarde despego hacia Techamutete, el AN-26 matrícula T-50 (avión de transporte, que era en ese momento el ejecutivo del Jefe de la MMCA), con la tarea de evacuar heridos. Poco después despegó el helicóptero que se encontraba basificado en Menongue, con la tarea de interceptar una unidad de infantería que avanzaba en dirección a Cassinga, pero que aun no había llegado al poblado de Cuchi. Era necesario que la misma regresara a su lugar de origen. Ya no procedía su presencia en el lugar de los hechos. La distancia entre Menongue y Cassinga es superior a doscientos kilómetros y ésta columna solo había recorrido, cuando más 60.

Entre las conclusiones que se sacaron, de este combate, fue el saldo de 18 muertos y 68 heridos, por la parte cubana. Mas de 300 bajas por las SWAPO, entre hombres, mujeres, niños y ancianos.

En aquel momento calculamos que la aviación surafricana había actuado ininterrumpidamente durante tres horas. Los paracaidistas fueron desembarcados en aviones de transporte C-130 y fueron reembarcados en no menos de ocho helicópteros, nunca después de las 16:00 hrs.

Se escuchó hablar de un avión derribado y de un piloto en paracaídas, pero nunca aparecieron. Por nuestra parte se lanzaron dos cohetes del tipo “FLECHA” (misil portátil aire-aire de fabricación soviética) y ninguno de los dos funcionó correctamente.

Las baterías anti-aéreas, compuestas por cuatro bocas de 14,5 mm. no fueron efectivas. Al parecer los surafricanos conocían su ubicación en el terreno y varias de ellas fueron destruidas, También se escuchó decir que éstas baterías realizaron el fuego, fuera de su alcance efectivo.

Más tarde se corrió el rumor de que los combates no solamente habían ocurrido en Cassinga y Techamutete sino también, que un considerable grupo de blindados había cruzado la frontera atacando puestos fronterizos y avanzando en una profundidad de 15 kilómetros.

El desastre de Cassinga (6)

De izquierda a derecha: Silvio González Mojena, Mario Rivas Morales y Emilio González Rivas (caído en combate)en Angola. Foto del blog La Ultima Guerra

Por Mario Armando Riva Morales (Manchiviri)

(Por su importancia y por el conocimiento del tema que aborda en un testimonio de primera mano, publicamos en esta serie de posts un nuevo comentario que nos ha dejado este piloto y ex-oficial de la fuerza área cubana veterano de la Guerra de Angola).

La prensa acostumbra a tergiversar y muchas veces falsear la forma en que ocurrían los acontecimientos: La siguiente información aparece en el libro titulado “Los países no alineados”, de las agencias de prensa “Orbis”, de Checoslovaquia y “Prensa Latina”, de Cuba:

“Informaciones del Ministro de Defensa de Angola expresaron que la agresión al poblado de Cassinga, a 250 Km, de la frontera con Namibia, fue iniciada por aviones de fabricación francesa, pertenecientes a la Fuerzas Aéreas surafricanas. Inmediatamente después, aviones de transporte lanzaron alrededor de 500 paracaidistas sobre la zona, iniciando estos la destrucción de la población y la eliminación física de sus habitantes.

Los efectivos de las FAPLA, que se encontraban destacados a unas decenas de kilómetros del lugar, recibieron ordenes de avanzar y repeler la agresión, lo que provoco la retirada inmediata de los paracaidistas surafricanos, en una flotilla de catorce helicópteros, no sin dejar en el campo numerosas bajas y un avión derribado.

Flotillas de aviones surafricanos siguieron bombardeando la zona durante toda la tarde del día 4 y sobre todo a los combatientes que habían recuperado a Cassinga.

Tropas surafricanas cruzaron entonces la frontera con Namibia y atacaron las poblaciones de Calueque, Chetequera, Cuamuato, Dombondola utilizando blindados de fabricación francesa”.

Esto era lo que publicaban las agencias de prensa.

Para nosotros, ese día comenzó con una comprobación a la guardia combativa.

A partir de ese momento todo se movió con mucha rapidez. En síntesis, los surafricanos, al parecer en una operación combinada, dieron un golpe en el poblado de Cassinga al norte de las minas de hierro de Techamutete y a 200 kilómetros de la frontera con Namibia utilizando tropas especiales, apoyadas por la aviación.

El objetivo atacado era, presumiblemente, el Estado Mayor de las SWAPO, que quedaba más o menos por esa zona. Me encontraba en la guardia combativa (Luanda) cuando recibí la orden de salir con dos helicópteros rumbo a Menongue.

Uno de los helicópteros que debía partir hacia Menongue se encontraba volando de Cabinda para Luanda. Este aparato debía cumplir una inspección técnica reglamentaria y el H-03 aun no se encontraba de alta. En esos momentos solo contábamos con cuatro helicópteros, aunque ya estaban listos doce, de los tipos Mi-8, pertenecientes a las FAPLA, pero que no tenían tripulaciones. Por esta razón solo pudo salir el H-01, de forma inmediata. Como iría en solitario, decidí volar a Lobito, en lugar de ir directo a Huambo.